Carmenza es una mujer de 80 años que salta completamente de cualquier estereotipo. Vive con su ave Paco, nunca se casó ni tiene hijos, ha viajado mucho y dedica sus días a charlar con sus amigos, salir a bailar, montar en bici, y ese tipo de cosas que le dicen que no debería hacer. Carmenza es también el personaje creado por la artista Daniella Martí, colaboradora que firma las viñetas para Jubilengua, y la cara del libro ¡Así es la vida! O al menos así la veo yo, editado por Bruguera.

Hablamos con su autora para conocer a este personaje sin pelos en la lengua que arrasa en Instagram. “Para mí, es una persona común y corriente. He visto a muchas señoras con mucho desparpajo y en general, personas que son muy auténticas. Que no tienen miedo a expresarse de cierta manera y que siempre tienen algo que contar, algo que decir. A la gente mayor a veces no se le escucha. Pero a Carmenza sí la escuchan, la tienen en cuenta, la quieren. Tiene amistades de todas las edades”, explica Daniella Martí.

Octogenaria y protagonista, ¡claro que sí!

El origen de Carmenza está relacionado con esa necesidad de escucha y de reivindicar que una persona mayor también puede ser la protagonista de una serie de humor gráfico. Sin prejuicios ni edadismos. Así lo cuenta su autora: “Carmenza es un personaje que nace de ver que no había incluido a ninguna persona mayor en mis viñetas. Pero llegó para quedarse, también porque me di cuenta de que una persona mayor no suele ser protagonista en los cómics”.

 

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Y es que en poco tiempo Carmenza pasó de convertirse en un personaje más del ideario de Daniella Martí a reclamar su protagonismo, gracias a la acogida de la gente más joven: “A la gente le ha gustado mucho. Siente que se reflejan en ella, se proyectan también. Me alegra que personas jóvenes puedan empatizar con alguien como Carmenza. A mí me encanta escuchar a mi abuela, ella siempre tiene mucho que decir, aunque a veces yo no entienda qué quiere decir”.

Para todas las edades

El mérito de Carmenza –y de su autora- ha sido conseguir que sus vivencias lleguen a todas las edades: “Las señoras mayores que me siguen sienten que el personaje les representa. Eso me gusta. No se sienten fuera de la dinámica, se sienten parte de ella”.

Aún así, esta mujer que habla sin tapujos sobre la sexualidad, el machismo, el paso del tiempo, que utiliza las nuevas tecnologías y que dice lo que piensa no quiere convertirse en ningún ejemplo: “No tengo interés en que Carmenza sirva de ejemplo. No es una autoridad moral de ningún tipo. Simplemente es una persona que reflexiona sobre todo, que lo cuestiona todo. Y que siempre escucha y se comunica con los demás. No es que siempre tenga la razón ni nada por el estilo. Creo que simplemente es alguien con quien te puedes sentar a hablar y luego de la conversación terminas sacando tus conclusiones”, relata su autora.

 

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Carmenza y las nuevas tecnologías

Puede que sea solo un personaje y que no quiera convertirse en un ejemplo, pero para nosotros lo es. Porque derrocha vitalidad, porque critica los eslóganes vacíos de las redes sociales, porque habla igual para alguien de 70 años que para alguien de 20 y porque también ha sabido adaptarse al cambio tecnológico: “Las nuevas tecnologías ayudan a las personas mayores a que se conecten con el presente. Porque pueden entender a las personas más jóvenes, pueden saber que también existen ventajas que ellos pueden tomar en cuenta”.

 

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La pregunta del millón, ¿qué opinaría Carmenza de Jubilengua? “Pensaría que es un proyecto estupendo. Y estaría apuntada seguramente”, palabra de su creadora, Daniella Martí. No sabemos si se decantaría por el inglés o se atrevería con otra lengua más exótica, pero lo que sí sabemos es que nuestros profesores disfrutarían con su visión ácida y desenfadada de la vida.