Hay genios creativos que no descansan nunca, mentes inquietas capaces de crear uno de los documentales más impactantes de los últimos tiempos a los 94 años. Hablamos de Sir David Attenborough, el mítico naturalista y divulgador británico. Lejos de jubilarse, sigue ganas y energía y continúa despertando conciencias y alertando de los peligros que acechan a los ecosistemas.

Pero no solo eso, y es que Attenborough también es especialmente activo en redes sociales y ha conquistado a la generación de los millennials por su frescura y naturalidad. El pasado 26 de septiembre, el científico abría su perfil en Instagram. 4 horas y 44 minutos después alcanzó el millón de seguidores, batiendo el récord absoluto de otras personalidades como la actriz Jennifer Aniston, el ex futbolista David Beckham o el papa Francisco.

Más de 60 años de carrera

Pero vayamos a lo importante, su obra. Durante los últimos 60 años, desde que durante la década de los 50 apareciera por primera vez en la BBC de Londres, ha acercado la naturaleza salvaje a los hogares de medio mundo. Primero en blanco y negro, más tarde en color y ahora en digital. David Attenborough se ha pasado toda su vida recorriendo los lugares más recónditos de la tierra. Esa experiencia le ha convertido en espectador privilegiado y le ha permitido observar, en primera persona, cómo la acción del hombre está cambiando nuestro planeta. Y lo hace, además, de forma irreversible.

Eso es precisamente lo que cuenta en su último documental, Una vida en nuestro planeta, disponible, para los que no lo hayáis visto, a través de Netflix: “Esta es mi declaración como testigo. La historia de una decadencia global durante una generación”, explica. Esa es la importancia de un documental que se convierte en una estimulante llamada a la acción. Y es que lejos de caer en el alarmismo, Attenborough nos dice que aún estamos a tiempo de salvar el mundo. En definitiva, el documental constituye el relato más íntimo y también más conmovedor de uno de los científicos más admirados de la época contemporánea.

En Jubilengua no podemos más que mostrar nuestra admiración por Sir David Attenborough. Porque gracias a él hemos conocido ecosistemas salvajes, del Polo Norte a la selva de Borneo. Por dejarnos este último testamento vital en forma de documental. Y por demostrarnos una y otra vez que, independientemente de la edad, podemos hacer siempre lo que nos proponemos. O al menos intentarlo.