Kató Lomb (1909 -2003) era una políglota e intérprete húngara que hablaba 16 idiomas. El último idioma que empezó a estudiar fue el hebréo. Entonces, ella tenía 86 años.

Según sus recuerdos, desde la infancia estaba obsesionada por los idiomas y su método más fiel de aprendizaje era la lectura. “Para aprender el inglés, escogí una novela de Galsworthy. En una semana empecé a deducir de qué se trataba, en un mes ya lo entendía más o menos y en dos meses estaba disfrutando del libro”.

En el año 1943, mientras se escondía de los bombardeos en un refugio, leía la novela rusa Almas muertas de Gógol. Ocultaba las páginas del libro dentro de una enciclopedia húngara porque “leer en ruso era peligroso”.

Para Kató era muy importante leer todo lo que le interesaba. Aunque al principio la cantidad de palabras desconocidas podía resultar desmotivador, lo que le ayudaba a proseguir era el interés vivido por el tema.

Hoy nos gustaría citar aquí algunas frases y consejos que Kató compartió con el público en su libro Cómo aprendo idiomas.

Para qué estudiamos idiomas

El idioma es un viaje. El camino, igual que el de un alpinista, siempre va hacia arriba, y en cada nueva etapa, el horizonte se va ampliando y embelleciendo. Cuando llenamos nuestro aprendizaje de algún sentido, entonces va a ser como una gimnasia intelectual agradable que satisface nuestras aspiraciones.

Por qué estudiamos idiomas

Porque los idiomas es lo único que vale la pena estudiar por muy mal que nos salga. El puente entre las personas puede ser construido hasta por las frases mal formadas. Si en una estación veneciana uno pregunta por el tren a Milán y, por una mala pronunciación se va a Budapest, es mejor esto que no poder preguntar nada.

Cómo aprender idiomas

No hay idiomas “fáciles”. En el mejor de los casos, se puede fácilmente hablar “mal” un idioma. No tengáis vergüenza de los errores y recordad que los errores son valiosos para los idiomas, porque hasta idiomas enteros como el francés, italiano, español, portugues o rumano eran fruto del mal aprendizaje del latín por los pueblos conquistados por los romanos.

Cuándo estudiar idiomas

No tiene sentido poner un límite porque no existe. Más trabajo intelectual hace el individuo, más tarde envejecerá su cerebro.

Para aprender idiomas hay que tener unas capacidades especiales

No, no hacen falta. Creo que el resultado de cualquier actividad humana, excepto el arte, dependen exclusivamente del grado de interés y de la cantidad de energía aplicada a este interés. El cerebro de una persona adulta se adapta poco a un método estricto del aprendizaje “desde fuera”, por muy maestro que sea. El secreto del éxito está en encontrar el sentido en las palabras y reglas por sí mismo, como el resultado del esfuerzo espiritual.

Su fórmula del éxito era muy sencilla: tiempo dedicado + interés = resultado.

Y vosotros, ¿habéis leído ya algún libro en un idioma extranjero? ¿Lo intentaríais?